En la naturaleza, la abundancia de especies no se reparte de forma equitativa: unas pocas especies suelen ser muy comunes mientras que la mayoría son raras. Un reciente estudio liderado por un equipo de trabajo de nuestro instituto (Osinaga Acosta, Grau, Ceballos, Carilla, Malizia, Jimenez y Blundo), responde una pregunta crucial para la ecología forestal de la región: ¿Cuáles especies arbóreas definen la biomasa aérea de las Yungas argentinas?
La investigación, publicada en la revista Ecología Austral, analiza este fenómeno a través del Valor de Importancia de la Biomasa (BIV), una métrica directa de la contribución de cada especie a la biomasa forestal y al secuestro de carbono. Integrando datos de 367 parcelas permanentes tanto del Segundo Inventario Nacional de Bosques Nativos (INBN2) como de la Red Subtropical de Parcelas Permanentes (RedSPP), se registraron 196 especies arbóreas. Los resultados destacan que un grupo de 22 especies es hiperdominante, es decir que representa más del 50% de la biomasa total del ecosistema. Dentro de este conjunto, el estudio identifica un núcleo de ocho especies compartidas por ambos muestreos: Anadenanthera colubrina, Parapiptadenia excelsa, Phyllostylon rhamnoides, Ocotea porphyria, Myrcianthes pungens, Podocarpus parlatorei, Pisonia zapallo y Allophylus edulis. Además, al analizar los patrones espaciales y temporales, el trabajo revela que esta dominancia cambia según la altura y la latitud, pero ha mantenido una notable estabilidad en los últimos 30
años de monitoreo histórico en Tucumán. Este trabajo aporta evidencia científica para el diseño de estrategias de manejo forestal y conservación de la biodiversidad poniendo el foco en especies claves en el secuestro de carbono de nuestras selvas subtropicales de montaña.