GONZÁLEZ, Virginia
(Becaria Doctoral CONICET-IER)
En esta presentación se abordarán algunos de los conceptos y líneas de trabajo desarrollados en el marco de la tesis doctoral. Las ciudades ocupan una pequeña proporción del territorio terrestre, pero tienen la capacidad de alterar los ecosistemas más allá de sus límites físicos. Entre las principales características estructurales de los ambientes urbanos se destacan la impermeabilización del suelo, la fragmentación del hábitat, las modificaciones microclimáticas —como las islas de calor urbano— y los cambios en la composición química del suelo.
Si bien el clima y la topografía determinan los patrones de biodiversidad a gran escala, a escala local la intensidad de la urbanización adquiere un rol central. En este contexto, el tamaño de las ciudades se relaciona con una mayor conectividad, densidad poblacional y acumulación de especies introducidas para distintos usos, como ornamentales, forestales o alimenticios.
Asimismo, la cercanía a redes de transporte facilita la introducción y dispersión de especies, mientras que los flujos de bienes, servicios y personas convierten a las ciudades en nodos clave de dispersión mediada por humanos. Estos procesos favorecen el incremento de la similitud florística entre sitios a lo largo del tiempo, fenómeno conocido como homogeneización biótica.
Aunque tradicionalmente estos patrones fueron explicados por procesos históricos y comerciales, el papel de las migraciones contemporáneas como vía de introducción de especies continúa siendo un aspecto poco explorado.